6 meses

Seis meses.

¿EN QUÉ MOMENTO? Nunca antes había experimentado lo que es cuando el tiempo pasa tan rápido pero se siente tan lento y viceversa.

Quisiera todo lo que no tengo ahora.
No estamos preparados para perder a quienes amamos y menos con quien tienes planes, decides y anhelas comenzar un futuro e iniciar una familia.

No estamos preparados para despedirnos de quienes amamos y menos del amor de tu vida.
Vida que te toca iniciar de cero y no por decisión, sino porque no hay otra “opción”.

Sientes que además de haberte despedido de esa persona, también te despides de tí, de un futuro, de todo.

Te quiero compartir algo y es que me han dicho que fui muy afortunada al haber tenido el privilegio y la bendición de experimentado un amor tan lindo, puro e intencional como el que tuve con Rodri y la verdad es que sí.

Rodri fue una promesa cumplida en mi vida y siempre estaré agradecida con Dios por eso.

Si pudiera decirte que a veces tengo paz en medio de la tormenta, tal vez no me creas o tal vez si. Y… ¿por qué a veces? Porque soy humana y el tener a Dios en mi vida no significa que no sufra o tenga momentos tormentosos en donde siento no poder más.

Tener a Dios significa confiar en el proceso aunque no entienda todo esto, aunque tenga más preguntas que respuestas. Si me permitieras decirte algo, te abriría mi corazón y sin dudarlo, te diría: el pasar pruebas, dificultades, tempestades y desiertos de la mano de Dios, es encontrar rutas largas pero seguras, paz, consuelo, amor, paraguas, un paracaídas y un oasis en donde aparentemente no ves nada y si, no hay explicación pero te prometo que así es.

Es como contratar a un experto en algo que no conoces pero que confías en que lo hará bien. ¿Me explico?

Ayer, hablando con una amiga, me hizo ver las pruebas de la siguiente manera: si supiéramos todo lo que nos pasaría y lo que viene después de cada situación, no nos asombraríamos de lo que Dios tiene para nosotros. ¿Sabes qué imaginé? Literalmente una carretera con neblina en la que vas pasando y no ves nada.. Y conforme continuas avanzando, te vas asombrando del paisaje. Es solo cuestión de tiempo.

Tiempo que debes de invertir en ti, en sanar y en todo lo que sea de bienestar para ti.
No es fácil.
Nace una nueva versión de ti que no conocías y que también estás descubriendo.
Descubres sentimientos jamás antes vividos.

Todo es nuevo.

Hoy amanecí con una mezcla de sentimientos porque es una fecha en la que celebro la vida de mi hermana que cumple años y por otro lado, se cumple un mes más de su partida.

WOW, es que es bien fuerte escribirlo, pensarlo, sentirlo y saber que esta la realidad…

Hoy, a seis meses de su partida, te quiero compartir 6 cosas que he aprendido del duelo:

  1. Dios está en control aunque no entendamos nada, aunque duela. No te apartes de Dios, por favor. Él es nuestra roca. Búscalo y háblale. Cuida lo que escuchas y lo que le ministras a tu alma y corazón.
  2. Disfruta el proceso y con esto me refiero a SENTIR. Llora todo lo que sea necesario. Esta tribulación es pasajera (aunque ahora no se vea así).
  3. No calles, es importante buscar ayuda psicológica y trabajar en nuestra salud mental. Trabaja en ti.
  4. Cuida con quién abres tu corazón. No todo quien te escucha o se acerca lo hace con la mejor intención.
  5. Agradécele a Dios por lo bueno de lo malo. Siempre hay razones por las cuales agradecer (aunque sea en momentos difíciles)
  6. No asumir: me he dado cuenta que yo aveces asumo súper equivocadamente que a mis amigos o familia no van a querer escuchar lo mismo y por eso, a veces me alejo y no exteriorizo. Y ellos por su lado, a veces no saben cómo acercarse y asumen que yo no quiero estar cerca e incluso, hablar del tema.

No hay que asumir en que si preguntas cómo está alguien, es mover la herida. Lo “peor” que puede pasar es que te digan que no quieren hablar del tema y ya. No pasa nada.

En lo personal, te puedo decir que no me molesta que me pregunten puntualmente por cómo me siento por la partida de Rodri, al contrario, yo agradezco que me pregunten porque me hacen sentir que les importa. Y no, no es necesario hablar del tema. ¿Ves cómo es de importante no asumir?.

Hace poco me pasó con mis mejores amigas, me preguntaron que como estaba y me puse a llorar. Hablamos un poco y ellas me hicieron ver que a veces no saben cómo acercarse a mi y en ese momento les dije justamente eso, que yo a veces no hablaba de eso porque me daba como pena que pensaran que solo hablo de lo mismo y fue como: NOOOOOOOO, para eso estamos.

Es importante hablarlo. Hablar sana (con las personas correctas).

Cada día es tan diferente y aunque no hay un camino correcto para pasar el duelo, lo importante es vivirlo y sentirlo.

Un día a la vez, no hay prisa de nada.

Estos seis meses han sido duros, no miento, pero también debo confesar que han sido llenos de amor por parte de Dios y de quienes me rodean.

Hay cosas que nunca entenderemos.
Hay respuestas que nunca tendremos

Disfrutemos, abracemos y amemos a quienes tenemos hoy porque nunca sabemos si hoy puede ser el último día de alguno de ellos o incluso, de nosotros.

Y con esta me despido: hoy me dijo mi hermana: “si supiéramos que somos eternos, no aprovecharíamos nada, no podríamos valorar e incluso admirar a personas y admirarnos de muchas cosas”. Te amo hermana.

Aunque yo no lo entienda y aunque hoy duela mucho, mi mirada sigue puesta en Dios.

Con cariño, Ale.

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